El TSJC anuló la condena de 2024 y la Fiscalía recurrió en casación
Barcelona, 2025. El expediente penal contra Dani Alves dio un vuelco en marzo de 2025, cuando el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) revocó por unanimidad la condena de febrero de 2024 que lo sentenciaba a 4 años y 6 meses por agresión sexual. La Sala apreció déficits en la valoración de la prueba y restituyó la presunción de inocencia. En mayo de 2025, la Fiscalía presentó recurso de casación ante el Tribunal Supremo, manteniendo vivo el debate jurídico.
La causa se originó en la noche del 30/31 de diciembre de 2022 en la discoteca Sutton (Barcelona). Tras la denuncia, Alves fue detenido el 20 de enero de 2023 e ingresó en prisión provisional. El 25 de marzo de 2024 quedó en libertad bajo fianza de un millón de euros, con entrega de pasaportes y control judicial.
¿Qué dijo la sentencia de 2024?
La Audiencia de Barcelona consideró probada la agresión y fijó 4 años y 6 meses, con atenuante por reparación del daño. Impuso indemnización y medidas de alejamiento. El fallo se apoyó en el testimonio de la víctima, informes médicos y otros indicios.
¿Qué cambió en 2025?
El TSJC concluyó que la sentencia inicial presentaba insuficiencias para romper la presunción de inocencia: dudó de la consistencia probatoria global, señaló vacíos e inconsistencias y consideró que no había corroboración objetiva suficiente. Por ello absolvió y levantó medidas cautelares.
¿La absolución es definitiva?
No. La Fiscalía recurrió en casación al Supremo alegando valoración “no racional” de la prueba y afectación a la tutela de la víctima. El Supremo decidirá si admite el recurso y, en su caso, si confirma la absolución o ordena otra valoración.
¿Puede el Supremo reabrir los hechos?
En casación, el debate es jurídico: estándares de motivación, racionalidad en la valoración probatoria y respeto a la presunción de inocencia. Excepcionalmente, puede ordenarse una nueva valoración por la instancia de apelación.
¿Qué pasa con la víctima?
El caso reactivó discusiones sobre acompañamiento institucional y pedagogía pública: cómo proteger a las víctimas sin erosionar garantías. Colectivos feministas han expresado preocupación por el mensaje de la absolución; juristas piden prudencia y lectura integral del fallo.
¿Y con el futbolista?
Alves permanece en libertad y alejado de la élite deportiva. De quedar firme la absolución, podría explorar compensaciones por prisión preventiva; ese debate solo llega tras la firmeza.
Comparaciones y contexto.
España ha visto revisiones de condenas en segunda instancia en delitos sexuales cuando el tribunal superior detecta deficiencias de motivación o prueba insuficiente. El caso Alves se convirtió en referencia sobre estándares probatorios y comunicación judicial.
El fallo del TSJC dividió opiniones: organizaciones feministas criticaron el impacto en la confianza de las denunciantes; sectores jurídicos defendieron el rol de los recursos para corregir posibles errores. La decisión del Supremo marcará el cierre doctrinal.
La discusión trasciende al protagonista y se centra en cómo se prueba una agresión sexual y cómo se explica a la sociedad. A la espera de Madrid, el caso sigue abierto.