¿Metas globales o manejo real?
Cobertura protegida: 299.399 km² marino-costeros (41,11%).
Alta protección real: 6,7% del mar colombiano.
Área Seaflower: 62.141 km²; tercer gran arrecife del mundo.
Incautaciones: 81.176 kg (2008–2025).
Origen: 67,26% a embarcaciones extranjeras.
Capturados 2023–2025: 77 personas (68 nicaragüenses, 7 colombianos, 2 hondureños).
Especies afectadas: langosta espinosa y caracol pala (Vulnerables).
Pez loro: captura prohibida (desde 2019).
Técnicas ilegales: buceo con compresor (prohibido en Colombia).
Fallas de control: puestos sin lanchas; 1 fragata para toda el área.
Judicialización: Más del 10% de sanciones efectivas, según Armada.
Causas estructurales: fronteras post CIJ (2012), demanda regional de langosta y caracol, bajos costos de infracción.
Impactos: pérdida de biomasa, degradación coralina, riesgos de seguridad alimentaria y turismo.
Comparación internacional: AMP efectivas combinan zonas no-take, vigilancia permanente, sanción disuasiva y participación local.
Agenda inmediata: combustible y flota para patrullaje, monitoreo coralino continuo, trazabilidad pesquera, cooperación con Nicaragua, Honduras, Jamaica y R. Dominicana.
Comunidad raizal: reporta caída de capturas y competencia desleal por compresor.
Autoridades: defienden autorizaciones por distancia y logística; piden más recursos.
Los datos confirman la brecha entre declarar y proteger. Seaflower necesita capacidad, justicia y ciencia para que la protección deje de ser estadística.