Aguas turquesa, formaciones rocosas milenarias y selva viva: así es el paraíso escondido que está conquistando a los viajeros de naturaleza.
Entre las montañas del municipio de Mesetas, Meta, se esconde uno de los paisajes más impresionantes del país: el Cañón del Güejar. Este lugar, que durante años fue inaccesible por el conflicto, hoy se abre al ecoturismo y a los aventureros que buscan experiencias auténticas en medio de la naturaleza.
Sus aguas cristalinas —de un color turquesa que parece sacado del Caribe— corren entre paredes de roca que alcanzan hasta 50 metros de altura. Las rutas en balsa o kayak son las más populares, permitiendo recorrer más de 15 kilómetros de cañón mientras se observan aves, monos y una flora exuberante.
Lo mejor es que aún es un destino poco conocido, lo que garantiza tranquilidad, contacto real con la comunidad local y paisajes vírgenes.
El Meta se está convirtiendo en la nueva joya verde de Colombia. Y el Cañón del Güejar, sin duda, en su corazón más puro.